Intervenciones en CVR: Artroscopia de rodilla

por / Jueves, 29 enero 2015 / Publicado enIntervenciones quirúrgicas
artroscopia de rodilla

La artroscopia de rodilla es una intervención quirúrgica que se realiza en determinados casos de fracturas y roturas: meniscos rotos, ligamento cruzado anterior o posterior, inflamación o daño del revestimiento de la articulación, rótula que está fuera de su posición, pedazos pequeños de cartílago roto en la articulación de la rodilla, extirpación del quiste de Baker y algunas otras fracturas de los huesos de la rodilla. En Clínica Virgen del Rosario venimos realizamos esta intervención quirúrgica desde finales de 2014 y en este pos queríamos hablaros sobre ella.

En esta cirugía se utiliza una cámara diminuta para observar dentro de la rodilla. Se realizan pequeñas incisiones por las que se introduce esta y pequeños instrumentos quirúrgicos para realizar el procedimiento.

La artroscopia forma parte de las técnicas de cirugía mínimamente invasiva. A pesar de ello, se realiza en nuestro quirófano con medidas de asepsia adecuadas y bajo anestesia regional o general. Las técnicas mínimamente invasivas permiten que el postoperatorio de los pacientes sea más corto y menos doloroso. La artroscopia disminuye incluso el riesgo de infecciones de la herida quirúrgica, lo que a su vez ayuda a reducir el número de artritis sépticas.

 

La recuperación completa suele depender del problema que se trató. Si se trata de un menisco roto o un cartílago, un quiste de Baker o problemas con la membrana sinovial, a menudo se fijan fácilmente. La recuperación suele ser rápida. A lo sumo, que la persona intervenida necesite usar muletas durante algún tiempo.

 

En esta fase es importante el ejercicio que se realice. la persona operada deberá ejercitar su rodilla regularmente durante varias semanas para restablecer el movimiento y fortalecer los músculos de pierna y rodilla. Un programa de terapia física formal puede mejorar el resultado final.

A menos que al paciente le realicen una reconstrucción de ligamentos, este debería poder regresar a la mayoría de sus actividades físicas después de 6 a 8 semanas, o a veces mucho antes. Las actividades de más alto impacto deben evitarse durante un tiempo más largo. Es importante hablar con el médico antes de retomar actividades físicas intensas.

El resultado final de su cirugía probablemente será determinado por el grado de daño en la rodilla. Por ejemplo, si el cartílago articular en la rodilla se ha desgastado completamente, entonces la recuperación completa puede que no sea posible. Esa persona podría necesitar cambiar su estilo de vida. Esto puede significar limitar actividades y buscar alternativas de ejercicios de bajo impacto.

 

Fuentes:

Webconsultas.com

Nlm.nih.gov

Orthoinfo.aaos.org

Deja un comentario

SUBIR